martes, 22 de noviembre de 2011

221111

Sacó un cigarrillo y un hall azul de su mochila y lo prendió lentamente. Sus amigos decían que los Marlboro rojo eran muy fuertes, pero él los comparaba con la suavidad de los Light.

Tendió su cuerpo sobre el manto verde que cubría la loma, al pié de un árbol que por su tamaño parecía viejo. Pensó: Algunas personas no le toman importancia a las cosas que le pertenecen a otras, a mi hoy me amputaron parte de mis ideas, alguien que ya me había amputado parte del corazón. Absorbía y expulsaba el humo filosóficamente, de manera repetitiva; por momentos retenía el humo en sus pulmones, abría su boca cuidando que el humo no escape e intentaba formar figuras geométricas que el viento se llevaba antes de lograrse.

"En realidad aprecio las cosas que hago y que considero buenas", pensó en voz alta, porque sentía que no era suficiente conversar consigo mismo mentalmente, necesitaba escucharse, en algún momento de su vida se preguntó si hablar solo era un síntoma de locura y ahora resulta tan normal. Las veces que ha hablado solo casi siempre a tenido un cigarrillo entre los dedos, quizá sea un estimulante. "Puta madre"... Dijo en voz alta antes de dar la última pitada que acabaría con la vida del cigarrillo, estaba resignado, había perdido la prueba física de una idea de la manera más estúpida que pudo haber imaginado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario